Otoño, tiempo de castañas asadas

Nuevamente el otoño, nuevamente tiempo de recogida de castañas.

Es la época en que cuando comienza el frío, aparecen los castañeros con sus carritos para asar el fruto en las calles.

Lo típico es llevarlas en un cucurucho, calentitas, recien asadas mientras caminas por la calle un día de frío. Se calientan las manos y se degusta el alimento.

Es un gusto sencillo, de los de toda la vida, sin complicaciones, sin artificios que lo conviertan en algo “cool”.  Francamente, si fuese “cool” (término que se utiliza para denominar “lo que está de moda”), la castaña perdería ese encanto que conlleva lo que has conocido desde la infancia y que no deseas que sea alterado.

Es bonito ver a los castañeros preparando sus castañitas y disponiéndolas ordenadamente hasta que lleguen los clientes a comprar. Es una estampa que se repite cada temporada otoñal y si no se repitiese lo echaríamos de menos, aún en el caso de que comprarlas asadas en la calle no lo hagas a menudo sino esporádicamente.

20_Carrito asar castañas

Un carrito de asar castañas actual

El fruto del castaño es muy abundante y de excelente calidad en Galicia. Esta región exporta cada año toneladas del polifacético producto usado para muy distintas elaboraciones a diferentes países.

Los gallegos estamos habituados a ver los carritos donde se asan las castañas de una determinada forma que nos resulta familiar, por eso es curioso ver cómo lo hacen en otros lugares.

FB_castañero

Típico castañero de toda la vida con el también tipico carrito para asarlas

Esta foto no es mía, la encontré en los procelosos mares de internet.

En Portugal, se asan de una manera totalmente diferente a la gallega, a pesar de ser vecinos próximos. Me pareció curioso ver cómo lo hacen, aunque no sabría explicar la técnica que utilizan por ser para mi inusual.

Pero, sin duda, quienes se llevan la palma en refinamiento y espléndida puesta en escena para vender castañas asadas son los italianos. Los pasos para la preparación son los mismos que los utilizados aquí,  (explicación en el post que enlazo al final), pero la presentación es diferente y muy atractiva.

Para muestra un par de fotos que tomé en Roma, en un frío Diciembre. Me fascinó la organización del producto milimetricamente colocado y la decoración en arco del fruto con su erizo; me resultaron imágenes llamativas, como gritando ¡no te puedes ir sin una porción, mira que aspecto tan bueno tenemos !. Y realmente si lo tenían.

Quizá el fruto, en su origen fuese de nuestros castaños, ¡ quien sabe! pero transformado con un estilazo que estaba gritando ¡bella!!!, pronunciado con una sola “l” y ese acento tan peculiar a lo ítalo. ¡ Bella estampa!, de verdad.

Recetas, marrón glacé, información y más, en este enlace : Castaño, castañas, propiedades y recetas

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Castañero con su decorado puesto compuesto por erizos de castaña

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Atractiva presentación de castañas asadas

Muy recomendable, unas castañitas asadas, ahora que ya ha comenzado la recolección.

 

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Texto y Fotos: Luisa Vázquez

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35 pensamientos en “Otoño, tiempo de castañas asadas

  1. Pingback: Delicias del Atlántico: el Sargo | Si, Soy Gallego

  2. eldiariodesensi

    Ya se que esto que voy decir no queda bien, pero confieso que prefiero las castañas sin asar. Mis recuerdos con las castañas me llevan a la mesa del comedor, donde cada uno, con cuchillo en mano, intentaba pelar las castañas sin sufrir demasiados daños en las uñas. La cosa no era nada fácil, había castañas poco peladeras con las que había que luchar para arrancarles la piel, y si el cuchillo no funcionaba, había que usar las uñas, pobrecitas cómo acababan. Pero cuando te tocaba una castaña peladera, eso era una fiesta, salía de una sola pieza y te sabía a gloria.😀

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    1. Si, Soy Gallega Autor de la entrada

      Pues mira por donde, Sensi, queda estupendo.
      Para asar las castañas no hace falta pelarlas, sólo hacerles un corte de la manera que explico en mi post anterior, que está al final de este.
      Una vez asadas, la piel se despega por si misma, sin ningún problema.
      Y aquí se me ocurren 2 opciones: Una es que donde tu vives (que por cierto no se donde es) se asen de una manera diferente, cosa que me resulta extraña. Dos que las castañas fuesen para cocer, que ahí si que hay que pelarlas.
      Como última idea que se me viene a la mente: No serían gallegas, jajaja.
      Bueno, ya ves que sí venía estupendo tu comentario porque al haber seguido la técnica que te dije, el corte, nunca se me hubiese ocurrido que otras personas lo hiciesen de una manera diferente.
      Las castañas siempre saben a gloria. 🙂

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      1. eldiariodesensi

        Creo que no me he explicado bien. Me encantan las castañas pero sin asar, aunque cueste mucho pelarlas. Asadas esa tarea es mucho más fácil, pero las prefiero al natural, rarita que es una. Lo que si me gusta es el olor cuando las están asando. Soy de Córdoba y allí también de asan. Desconozco si la gran mayoría de los cordobeses las prefieren asadas o no, es que no los conozco a todos. 🙂

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      1. melbag123

        Jajajaja… Por favor, no te lo tomes a mal. Es como decíamos en Puerto Rico los abogados: un olvido involuntario…Que me parece un soberano disparate, porque si es olvido no puede ser voluntario, pero en fin, fue sin querer, mi querida Sensi. Besitos mil.

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  3. icástico

    What remembers! Mis recuerdos de la infancia están ligados a la máquina de asar castañas, era una réplica de una máquina de tren de vapor de la España en blanco y negro. En cuanto al olor, al sabor y al calor del cucurucho en la mano ¡qué decir!, tiempos inolvidables. Buena regresión he experimentado con este post y las diferentes y bonitas presentaciones. Fotos preciosas.

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    1. Si, Soy Gallega Autor de la entrada

      Efectivamente, nice past memories, recuerdos del pasado entrañables.
      Sip, era una regresión a un pasado que se nos antoja lejano y no lo es tanto, pero las impresiones, como éramos pequeños son muy especiales.
      Te sugiero que vuelvas a ver el post, porque como ya sabes “soy una conseguidora”, jaja y he logrado rescatar una imagen del pasado “y en blanco y negro, como tu relatabas” para completar la historia.
      Soy una prisillas y sabía que faltaba esa foto, que yo no tenía en mis archivos, pero…………las maravillas de internet han obrado “el milagro”.
      Las fotos las tuve que hacer a hurtadillas, por eso no están de frente. No son muy favorables los castañeros de Roma a que los fotografies.
      Afortunadamente, aún quedan castañeros y por supuesto castañas para degustar, así que Feliz Degustación Otoñal.

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    1. Si, Soy Gallega Autor de la entrada

      A veces hay mucho disfrute con el frío que frecuentemente no sabemos apreciar.
      Estar al calor de una chimenea o comer castañas en la calle para calentar las manos son pequeñas cosas que conforman una vida chula compuesta de pequeñísimos lujos, pero grandes cuando sabemos apreciarlos.
      Obviamente, me refiero al frio dentro de un orden. No me gustaría vivir por debajo de 0º, me refiero a los denominados “climas templados” que a veces se nos antojan muy frios, pero todo es comparado con qué.
      Tengo que confesar que a mi me gusta el clima que tenemos y que haya cambios de temperatura.
      ¿ De donde eres Junior?
      Un saludo y gracias por opinar.

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  4. Sartenada

    Cúan interessante tu post es. ¿Te imaginas que no he probado castañas asadas? El próximo mes viajaremos a Las Palmas para pasar nuestro 30 aniversario de boda. ¿Podemos probar castañas asadas, qué piensas? Seleccionábamos Las Palmas, porque trabajé allí en 1969 durante 4 ½ meses. Fue allí, donde aprendí español ¡como un niño aprende!

    ¡Feliz nueva semana! Matti

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    1. Si, Soy Gallega Autor de la entrada

      Hola Matt, me encanta que te haya gustado este nuevo post. Para mi es una alegría aportar cosas que mucha gente desconoce.
      Te voy a dar una alegría, en Canarias SI hay castañas. Como el sabor del fruto depende del tipo de tierra, humedad y también del tipo de árbol, aunque también sea castaño, puede ser que el sabor sea un tanto diferente al sabor de nuestras castañas gallegas.
      Pero si podréis probarlas y después me podíais contar qué os ha parecido el sabor y la forma de asarlas, porque no sé como se asan allí.
      Una cosa más, en Canarias al árbol no le llaman castaño sino castañero.
      Tu español es fantástico y lo aprendiste en muy poco tiempo. Me asombra, aunque haya sido “como un niño aprende”.
      Un saludo Matt. Encantada de leerte.

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